
Es la víspera de Navidad. Las familias se reúnen en el salón, rodeados de regalos que esperan ser abiertos. El espíritu de Nochebuena, lo llena todo. Entre risas y sonrisas, los niños se sientan en el sofá, esperando ansiosos la llegada de la Navidad. Los adultos comparten historias y música navideña, mientras los pequeños, agotados por la emoción, empiezan a quedarse dormidos, abrazados a uno de los regalos.
Mientras los niños duermen, son transportados a un mundo de ensueño: un paisaje completamente blanco donde las bolas doradas brillan como estrellas. En este mundo, la música es mágica: instrumentos dorados y blancos suenan, llenando el aire con melodías de ensueño, y los peques se convierten en los protagonistas de este maravilloso reino navideño
Los niños bailan y juegan junto a otros personajes mágicos que también visten de blanco, todos celebrando la Navidad de una manera única. Aquí, los preparativos de la Nochebuena se transforman en un cuento de hadas invernal, donde los regalos no son físicos, sino momentos de alegría y fantasía.
Al final, los niños despiertan de su sueño mágico de vuelta en el sofá, en el escenario cálido y familiar de Nochebuena, con los regalos a su alrededor. Aunque ha sido sólo un sueño, el brillo en sus ojos sugiere que ha vivido una noche más allá de lo imaginable y ya finalmente es Navidad.
Una maravillosa experiencia Navideña en nuestros dos decorados Navideños: «Nochebuena» y «El Reino de los Sueños» .